Nuestro ritmo de vida actual hace que los trastornos del sueño sean cada vez más frecuentes y aunque no son una patología grave en sí misma, tienen graves consecuencias en la vida cotidiana: agotamiento físico, bajo rendimiento, somnolencia diurna, dificultad para cumplir con las obligaciones profesionales, familiares o sociales, entre otros.
Sus orígenes son diversos. Pueden aparecer como efecto secundario de otras enfermedades o como factores de riesgo para el desarrollo de otras patologías. La hipersomnia, la narcolepsia, los ronquidos y la apnea del sueño, las parasomnias y otros trastornos, el síndrome de las piernas inquietas, los terrores nocturnos, las pesadillas y el sonambulismo son algunos ejemplos de estos trastornos, siendo el insomnio y los trastornos del ritmo circadiano los más comunes:
Insomnio
El insomnio es la dificultad para conciliar el sueño. Se trata de personas que sólo duermen durante cortos periodos de tiempo y están despiertas la mayor parte de la noche. Como resultado, duermen menos horas y tienen un sueño de baja calidad. Esto repercute en su vida diaria porque no han descansado lo suficiente, lo que el cuerpo requiere.
El insomnio puede provocar somnolencia diurna, falta de energía y fatiga. También puede hacer que las personas estén ansiosas, deprimidas o irritables.
Además, estas personas suelen tener dificultades para concentrarse o prestar atención.
Trastornos del ritmo Circadiano
Los trastornos del ritmo circadiano son problemas con el ciclo de vigilia-sueño que dificultan la conciliación del sueño y el despertar a tiempo.
Los trastornos del ritmo circadiano se producen cuando el ciclo interno de sueño-vigilia (reloj interno) no está sincronizado con el ciclo terrestre de oscuridad (noche) y luz (día).
Las personas con trastornos del ritmo circadiano duermen cuando no quieren o no deberían hacerlo, y luego no se acuestan o se despiertan cuando lo necesitan o deberían hacerlo: su ciclo de sueño-vigilia está alterado. Este trastorno suele estar causado por factores externos como el trabajo por turnos o el jet-lag.

¿Puede el CBD ayudarte a dormir mejor?
Si eres una persona que sufre trastornos del sueño y quieres saber cómo dormir mejor, sepas que el CBD puede ser una excelente alternativa. En términos generales el CBD favorece el funcionamiento del sistema nervioso central ayudando a relajarte y disminuyendo los síntomas de la ansiedad. También actúa disminuyendo los niveles de cortisol, un estimulante del cerebro que causa hiperactividad y que es liberado en gran cantidad cuando estamos estresados. Todo esos efectos ayudan a mejorar nuestro estado de relajamiento como un todo y consecuentemente mejora también la calidad de nuestro sueño.
El CBD también es notorio por poseer propiedades antiinflamatorias y analgésicas, disminuyendo dolores que pueden ser un factor limitante para la calidad del sueño de muchos pacientes.
Hay estudios que han demostrado que el CBD podría tener un impacto positivo en los malos sueños experimentados durante la fase REM. Los pacientes con estrés postraumático (PTSD) y suelen sufrir trastornos del sueño también podrían sacar provecho de los efectos beneficios del CBD sobre la ansiedad.
Según encuesta realizada con 3500 usuarios de CBD de 58 países, una buena parte de los encuestados ha contestado que al consumir CBD suelen tardar una media de 20 minutos para quedarse dormido, una mejora considerable frente a los 62 minutos reportados cuando no consumen CBD.
El número de interrupciones de sueño durante la noche también disminuye cuando los encuestados han consumido CBD para dormir, pasando de una media de 4,3 interrupciones por noche para solamente 1,4.
Cómo tomar CBD para dormir
Los expertos ya afirmaron que es recomendable probar el CBD si te cuesta dormir, así que abajo te damos los mejores consejos para tomar CBD de manera segura y lograr dormir mejor.
Elige una marca de calidad
La buena procedencia de la materia prima, la buena reputación de la marca, la calidad comprobada a través de certificados y testes realizados por laboratorios terceros, los resultados analíticos disponibles, el hecho que el producto no contenga contaminantes como pesticidas o metales pesados, son algunos factores a que debes estar atento a la hora de elegir tu CBD para dormir de confianza.

Definir cómo quieres consumirlo
Aunque el aceite de CBD es el producto más democrático, agradando a distintos públicos y necesidades, tener un portafolio de productos a base de Cannabidiol a disposición es muy ventajoso. Si eres una persona con hábitos de fumar o vaporizar, si no te gusta el sabor del aceite, si padeces de molestias tópicas, o si el problema de insomnio es de tu mascota, lo ideal es poder tener una gama de posibilidades a elegir.
Estipular la dosis y la concentración ideales
Para uno que nunca ha probado el CBD, saber cuánto tomar puede ser un desafío, ya que pasa por factores tan subjetivos como el historial, la sensibilidad, los objetivos y la constitución física de un individuo. Tenemos la Calculadora de CBD que puede ayudar a estipular una dosis de partida, recordando que es siempre mejor empezar con una dosis baja, monitorear efectos y subir poco a poco hasta encontrar la dosis ideal para tus objetivos.
Hacer una higiene del sueño
Cambiar algunas de nuestras conductas pueden potenciar los efectos beneficiosos del CBD y cambiar tu rutina para mejor. Algunos hábitos que deberías adoptar junto al uso de CBD para dormir:
- Desconectar de pantallas por lo menos 30 minutos antes de dormir
- Leer o meditar son excelentes alternativas sustitutivas al móvil, al ordenador o a la tele antes de acostarse.
- Reducir el consumo de cafeína, alimentos grasosos o de difícil digestión, también son hábitos saludables y ayudarán a promover el descanso nocturno.
- Practicar ejercicios o actividades físicas también mejoran nuestra estado de ánimo y relajamiento.
Consultar un médico dependiendo del caso
El CBD es una molécula segura y con toxicidad casi nula, pero si estás administrando otras medicaciones, si estás embarazada o lactando, si tienes hipersensibilidad a ciertos componentes o ingredientes, lo mejor es siempre involucrar tu médico o consultar con un médico cannábico antes de empezar tu tratamiento.
Bibliografía
Cannabidiol as a Potential Treatment for Anxiety Disorders
